50%
Llevo varios días sin hacer nada por prescripción médica.
Resulta que tenía el tabique desviado y que, por uno de los orificios de la nariz, apenas pasaba aire.
Y también que, por el otro orificio, pasaba menos del que debería.
Es decir, vaya uno a saber desde cuándo que mi respiración funcionaba al 50 %… o peor.
Así que un cirujano decidió anestesiarme y someterme a un sencillo procedimiento en el que me metieron un par de fierros por la nariz para reducir (o eliminar) esas obstrucciones.
¿Si ahora respiro mejor?
Ojalá lo supiera, pero entre la inflamación y las porquerías que todavía me están saliendo de la nariz, resulta muy difícil saberlo.
En fin, como consecuencia del procedimiento, tuve que estar varios días acostado, sin hacer esfuerzo y, lo más difícil, sin hablar demasiado.
Por lo tanto, no pude hacer las tareas de la casa.
Durante 96 horas no pude trabajar (un saludo para Àlex, que me cubrió las espaldas).
No pude grabar ninguno de mis podcasts.
Tampoco pude (ni puedo) dormir acostado, pero ese es un detalle sin importancia.
Lo importante de todo esto es que no estoy acostumbrado a parar y que, cada vez que paro, mi cerebro, en lugar de tomarse un tiempo para descansar, se pone a disparar ideas.
Una más loca que la otra.
Y todas parecen buenas.
Así que ahora no solo tengo pendiente un millón de tareas que no pude hacer durante estos días, sino que también se me acumulan todas las ideas que mi cerebro generó durante este tiempo de “reposo”.
Y lo más difícil de todo, como siempre, será depurar cuáles de estas ideas podrían llegar a ser útiles para mis nuevos objetivos y cuáles debería descartar para siempre, para no dispersar energías.
¿Cómo lo voy a hacer?
Con la técnica que mejores resultados me dio a lo largo de toda mi vida: apuntando todo en una hoja de papel.
Mientras tanto, además, tengo abiertas varias conversaciones con ChatGPT en las que voy dando forma a cada una de ellas.
Hasta el momento, la única conclusión es que no pondré en práctica ninguna de estas ideas hasta el segundo semestre de 2026.
Aunque una de ellas tiene que ver con YouTube y me tiene demasiado caliente.
Vamos a ver si me aguanto.
¡Sigue creando!
Saludos,
Leo

A recuperarse Leo!